
-Ir avanzando por la fina arena que se cuela suavemente por tu dedos, tras de ti van tus huellas, que te despiden a la orilla de aquel lugar donde en unos minutos sera el lugar donde sonrías y des lo mejor de ti o simplemente sea el lugar donde caigas, todo depende de la suerte, cara o cruz. El agua esta fría, pero eso es lo que menos te importa en este momento, remas hasta alcanzar el final de la rompiente y avanzas hasta alcanzar las olas, la espuma, te cae por el traje de neopreno pero no la sientes porque el frío te ha paralizado tanto como para no sentir nada, para no sentir nada excepto el miedo a caer, esta rompiente cuyas rocas macizas cortan como cuchillos, es la más peligrosa del oeste del país pero eso no te impedirá demostrar lo mucho que vales, según tu. No te preocupes, es lo de siempre, arriesgando tu vida piensas demostrar por lo que has luchado todos estos años, yo también lo haría. NO, NO LO HARÍA, pero es decisión tuya, a si que tengo el deber de ayudarte, cogela! COGELA!

Bien, ahora cabalgas sobre la ola como jinete su caballo, flexiona las rodillas, mira al frente, que no te asuste, es solo agua. Pero todo lo arriesgado, sabes que pende de la suerte, echemoslo a suerte, ¿cara o cruz?, cara: consigues llegar al final, cruz: caes, es así de fácil, piensalo. Después de esto, ¿seguro que quieres hacerlo?
-Si.